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3MV: Meta-consciencia, Introspección & Soledad
Tal vez estes atravesando tu capitulo de soledad, como lidiar con concentrarte en lo que estas haciendo, y la ilusión de que los demás saben lo que hacen y tú no.
3 MINUTOS VIERNES
Hola hola,
Tal vez estes atravesando tu capitulo de soledad, como lidiar con concentrarte en lo que estas haciendo, y la ilusión de que los demás saben lo que hacen y tú no.
Comencemos,
1.
Una dosis de meta-consciencia mantiene al doctor alejado
Es 7.30 am del Martes, estoy tomando un smoothie de frutilla y banana, mientras leo Deja de Ser Tú, de Joe Dispenza.
Creo que es la tercera vez que leo este libro.
Y me acabo de dar cuenta de una idiotez que estuve repitiendo.
Luego de haber avanzado unas 3 páginas en la lectura, mientras le daba un delicioso y refrescante sorbo al smoothie, me di cuenta que… no estaba leyendo.
Estaba pensando.
No podía recordar NADA de las 3 páginas que “había leído”.
Y mi dialogo interno era algo como:
Tengo que enviarle las fotos a lucho para que pueda hacer la publicación
Pronto voy a tener que llamar a Diego, pero que garrón, no quiero hacerlo
Que calor que tengo por dios, tendría que mover el ventilador
Desde una mirada externa, estoy haciendo lo que se supone que debo hacer.
Pero internamente mi energía esta yendo hacia otros lugares.
Nuevamente traigo mi atención y leo en voz alta las palabras.
Esto es lo que psicólogos llaman meta-consciencia.
Ser capaz de observar algo que esta pasando en tu proceso de pensamiento.
La mente divaga; la meta-consciencia la trae de vuelta.
Ha sido extremadamente útil a lo largo de mi vida para notar los tontos problemas que a veces me auto-genero.
Podes practicar esto con la meditación, aquí te dejo un post que escribí con mi experiencia de 30 minutos de meditación por 30 días.
2.
El capitulo solitario
Hay un capítulo de tu vida en el que estas creciendo.
Estas decidido/a a dejar detrás ciertas actitudes y rasgos de personalidad que no se alinean con quién quieres ser.
Y notas que algunas de tus amistades de siempre no encajan en esas actitudes que quieres cultivar.
Porque las personas que te rodean no solamente te recuerdan quién eres, sino que refuerzan esa personalidad.
Los psicólogos llaman a esta dinámica Relación de Objeto.
Cuando las personas interactúan contigo, no interactúan con tu personalidad real y objetiva.
Lidian con la versión de ti que existe en su mente.
Un personaje simplificado construido a partir de fragmentos de memoria y teñido por sus propias proyecciones.
Otros han creado una imagen caricatura de ti en tu mente, y si te desvias de ella, estas creando una fricción que les incomoda.
Entonces tienes que alejarte.
Suficientemente difícil es intentar cambiarte, imagina si tuvieras que adherir la colosal tarea de cambiar la imagen que otros tienen de ti.
Pero, a la vez, aún no eres esa persona que aspiras a ser: confiada, libre, inteligente, adinerada y capaz.
Te cuesta crear un lazo íntimo con esas personas que se asemejan a quién quieres ser.
Estás en tu capítulo solitario.
Ya no eres quién solías ser, pero tampoco encarnas tu personalidad ideal.
Tu transición puede sentirse incómoda, pero no significa que sea el camino incorrecto.
Si sigues caminando en la dirección a tu ideal, pronto habrás creado el nuevo grupo que te conoce por las cualidades que antes soñabas tener.
Sigue caminando.
3.
La ilusión de la instrospección
Estas viendo a una persona que admiras hablando en público.
Te fascina la confianza que tienen, su aparentemente imperturbable autoestima y capacidad de comunicación.
Sueñas con poder tener ese nivel de persuasión.
Pero cuando se crea una imagen en tu imaginación de ti mismo/a en el escenario, te asustas.
Tienes pensamientos de hacer el ridículo, de que habrá muchos silencios incómodos y que a nadie le interesará lo que tienes para decir.
Mierda, estas tan nervioso/a que ni siquiera sabes que dirías.
Esto es la ilusión de introspección: tú ves tus dudas por dentro; y de los demás solo ves el exterior.
Tendemos a confiar en nuestros propios pensamientos y emociones (a los que sí tenemos acceso) y, a la vez, a inferir los de los demás solo por su conducta.
Esa asimetría nos lleva a concluir que “ellos” están tranquilos/muy seguros mientras “yo” me siento nervioso/a.
Ten cuidado en asumir que los demás no son inseguros, ansiosos y/o preocupados.
Eres consciente de tus miles de pensamientos diarios de inseguridad y vergüenza, y crees que eso es una prueba de que eres tal o cual tipo de persona.
No lo es.
Te dejo una frase que resonó conmigo esta semana:
Verás, existe una conexión fundamental entre lo que uno parece y lo que uno es. Todos los niños Fata lo saben, pero vosotros, los mortales, no lo veis. Nosotros sabemos lo peligrosas que pueden resultar las mascaras. Todos nos convertimos en lo que fingimos ser.
Abrazo 🫂
Hugo