- 3MV
- Posts
- 3MV: Desgano, Rendirse & Persistir
3MV: Desgano, Rendirse & Persistir
Cómo saber cuándo debes rendirte o cuándo debes persistir.
3 MINUTOS VIERNES
Cuando la desmotivación de hacer algo es razón suficiente para dejar de hacerlo? Y cuando nos estamos auto-saboteando en lograr eso que realmente queremos?
Hoy hablaremos sobre la fina linea entre rendirse y no rendirse.
Si te hace reflexionar, compartelo con un amigo/a que sabes que impactará positivamente.
1.
El desgano de hacer lo que ‘quieres hacer’
Estoy fracasando en mantenerme consistente con mi proyecto de crecimiento personal.
Hace tres semanas que no publico el podcast.
Un mes que no escribo en el blog.
Y dejé en pausa mis videos cortos para YouTube y TikTok.
Lo curioso es que amo pensar ideas, procesarlas, hablarlas con gente.
Amo lo creativo.
Amo el acto de construir algo.
Entonces… ¿qué me pasa?
¿Por qué nos desconectamos de cosas que sabemos que nos hacen bien?
La ciencia tiene una pista interesante: el costo del esfuerzo.
Cuando dos opciones tienen recompensas similares, nuestro cerebro gravita automáticamente hacia la que requiere menos esfuerzo.
Si la licuadora cuesta lo mismo, la comprás por Mercado Libre y no vas al shopping.
No es vagancia: es eficiencia cognitiva.
Nuestro cerebro necesita que el costo-beneficio esté claro antes de liberar energía.
Y cuando leí esto, entendí una verdad incómoda:
antes de abandonar las tareas que mencioné antes, yo estaba muy frustrado por la falta de recompensa inmediata.
Y con recompensa, no hablo de dinero.
Hablo de reconocimiento.
Esa es mi moneda de cambio.
Hacer el podcast, escribir, grabar videos… es mucho trabajo.
Y mi versión perfeccionista siempre quiere más.
Entonces, si no hay reconocimiento —externo ni interno—, mi cerebro dice:
“No vale la pena. Vayamos a otras cosas.”
¿Y a dónde va esa energía?
A actividades con recompensas claras y rápidas: Instagram, TikTok, mensajes, notificaciones.
Preguntate esto:
¿En qué actividades sentís desgano, y por qué tu cerebro cree que el costo-beneficio no cierra?
Un libro muy interesante con respecto a mantenerte enfocado en tareas que queres lograr es Fluir, de Mihaly Csikszentmihalyi.
Si te interesa entrar en un estado de No Pensamiento y mantenerte enfocado (en flow) en tu tarea, leetelo.
2.
Aprender a rendirse (bien)
“Nunca te rindas” es una frase hermosa… y peligrosa.
Parte de una suposición falsa: que las decisiones que tomaste en el pasado fueron correctas.
Te metiste a abogacía porque tu familia te presionó, pero ahora tenés que terminarla “para no rendirte”.
Soñaste desde los 15 que serías emprendedor de éxito, pero quizá hoy descubriste que disfrutás trabajar para otros.
Aun así, “no deberías rendirte en tu proyecto”.
Para muchas personas, “no rendirse” es aferrarse a una narrativa vieja, aunque ya no les sirva.
A veces, rendirse es sabiduría.
Es autocuidado.
Es dejar de empujar una puerta que nunca se va a abrir.
Rendite más rápido en lo que ya no es tuyo.
3.
La ventaja de la persistencia
Ahora, antes de que canceles la suscripción al gym, no se trata de “rendirse siempre”.
Hay cosas que valen la pena superar aunque tengas la resistencia interior de la que habla Steven Pressfield en The War of Art.
Como distinguir unas de las otras?
Lejos estoy de poder darte una respuesta definitiva, pero te puedo decir los un marco mental que me ha sido muy funcional.
Imagina que tienes una tienda artesanías, y AMAS hacerlas. Tu negocio esta teniendo mucho éxito.
Viene un empresario y te dice: Te ofrezco 1 millón de dólares por él. Pero necesitaré que me firmes un acuerdo de que no puedes volver a hacer artesanías por el resto de tu vida.
Que haces?
Por ejemplo, yo sé que aunque tuviera todo el éxito económico del mundo, no podría proseguir el resto de mi vida sin hablar de crecimiento personal.
Es imposible para mi firmar ese acuerdo. Esta es mi area de pasión. Aquella a la que no renunciaría ni siquiera por un millón de dólares.
Este marco mental te ayudará a pensar las cosas que si te ves haciendo el resto de tu vida, y que necesitarán persistencia.
Esta ha sido la edición #37 de 3 Minutos Viernes.
Si te ha gustado, te encantará mi podcast Disrumpiendo Realidades.
Un abrazo,
Hugo